Uribe esta arrinconado en la región. Su estrategia respecto de las FARC ha sido puesta en duda en los meses previos a la liberación de los primeros rehenes luego las dudas se confirmaron: mas vale negociar y dotar al proceso de una comprensión política y no estrictamente militar.
En set aparecieron Chavez y Sarkozy, oportunistas y ávidos de generar hechos comunicacionales lograron convertirse en interlocutores de familiares de rehenes y de las propias FARC. Uribe obligado a mirar el proceso por TV.
Su primera jugada de riesgo, fue descubrir la localización del menor Emanuel, hijo de Clara Rojas y uno de los primeros rehenes a entregar. Resultó que el niño estaba en una institución de cuidado de menores y no en la selva como decía la guerrilla. Se anotó el punto demostrando que los rebeldes también mienten y que el asunto no es tan simple como aparecer y rescatar a los rehenes llevandose las palmas.
El proceso escaló, se sabe de la enfermedad de Ingrid Betancourt y el propio Sarkozy, para no ir quedando fuera, se ofreció a viajar a la selva personalmente a buscar a la ciudadana francesa secuestrada.
Las FARC liberaron mas rehenes con la intermediación de Chavez y esto parece un sistema de entregas programadas sin la intervención del gobierno colombiano.
En otro frente, en USA, un grupo de poderosos senadores demócratas estan frenando la aprobación del tratado de libre comercio con Colombia y de paso, también impiden la aprobación de los recursos destinados a ayuda militar que suman varios miles de millones de dólares. Sus argumentos en ésta última materia tienen que ver con el bajo impacto que ha tenido la ayuda medida en resultados.
Es decir: decenas de miles de millones de dólares después, las FARC están igual de poderosas y dominan porciones significativas del territorio, se financian protegiendo la producción y el tráfico de cocaína, que también se mantiene en niveles estables y ascendentes, los rehenes suman años de su vida en la selva y resulta que son Chávez o Sarkozy los que aparecen destrabando situaciones.
Ante estos dos frentes internacionales tan marcadamente adversos, Uribe necesitaba una jugada maestra sorpresiva (tal parece ser su estilo de juego). Reactivó a su Inteligencia, prendió aparatos de monitoreo, quemó algun infiltrado y obtuvo información correcta sobre el paradero de Raúl Reyes. Apostó sus tropas y lo mató sin mas consideraciones.
Puedo imaginar la cadena de ordenes dadas a los gritos, ya sin calma. -Encuéntrenlo, mátenlo y traiganme el cadaver. Cueste lo que cueste.
Y los militares cumplieron a pie juntillas la orden. Claro, no repararon en que la acción violaba la soberanía ecuatoriana. Habrán pensado que era mejor pedir perdón que permiso, y el jefe queria a Reyes a cualquier precio.
Lo que debió ser una operación exitosa en el terreno militar, destinada a revalidar la opción estrategica por la fuerza que se ha empeñado en sostener Uribe, un gesto claro ante Estados Unidos de que su dinero está bien invertido y un freno a los "negociadores" de rehenes extranjeros, termina poniendo a la región en una situación de tensión prebélica, da a Chávez una excusa para activar sus tropas, pone a Correa en un difícil escenario de tener que pelearse con su poderoso vecino y deja, una vez mas, en evidencia que este conflicto es suficientemente complejo como pensarlo políticamente dejando a las armas un lugar subordinado en la estrategia general.
La muerte de Reyes se convertirá para Uribe, en una victoria pírrica. Ahora tiene a quienes deberían ser sus aliados naturales ofendidos y en pie de guerra. Le ha dado a los senadores demócratas un nuevo argumento: más dinero significa mas violencia y mas potencial de guerra en latinoamérica. Por otro lado, por muy importante que sea matar al número dos de una organización armada, ésta estará preparada para sustituir al jefe caído y recuperar en pocos dias la cadena de mando. Las FARC no son un grupúsculo de improvisados. Actúan como un ejército profesional y por ende un hombre menos, estará en sus cálculos habituales. Para empeorar definitivamente el resultado, las FARC sostienen que continuarán la entrega de rehenes, sin darse por aludidos ni reaccionar como espera Uribe, con mayor dureza. Impidiendo de esta manera que pueda escalar el conflicto, como es su aparente deseo.
Veremos como sigue esta triste historia que nos recuerda cada dia que latinoamérica requiere un esfuerzo serio de integración regional que amortigüe las tendencias centrifugas que habitan en su territorio.




